Manifiesto por la libertad religiosa

Dirigido al presidente del Congreso de los Diputados.

Los hechos que se vienen produciendo en España desde 2004 socavan gravemente los derechos de los creyentes:

  1. Desde 2004 se ha puesto en marcha en España una campaña sistemática de erosión y descrédito hacia las expresiones de religiosidad y muy especialmente hacia los ciudadanos que forman parte de la Iglesia católica.
  2. Los sectores laicistas del Partido Socialista Obrero Español ha aprobado una amplia reforma legislativa de carácter transversal dirigida a minar los fundamentos de las creencias religiosas de la mayoría de ciudadanos. Además ha intentado el asalto directo a la religión a base de cerrar algunos de sus lugares de culto. Asimismo, estos sectores radicales y el Gobierno llevan siete años agrediendo verbalmente a los creyentes, cuestionando sus derechos, reconocidos en la Constitución, y profiriendo amenazas.
  3. Los medios de comunicación próximos al PSOE y a su Gobierno utilizan su programación para ofender de manera sistemática a las distintas creencias religiosas. Además, parte del sistema educativo está actuando como correa de transmisión de la intolerancia y la agresión a los ciudadanos que profesan una religión.
  4. Esta constante criminalización de los creyentes ha actuado a modo de gasolina que se ha estado echando durante casi dos legislaturas sobre la ciudadanía. Y el incendio ha terminado llegando a la calle: el último episodio de esta escalada son los ataques directos a iglesias, los incendios, las profanaciones y los asaltos.
  5. El resultado de toda esta campaña es una limitación de facto de la libertad religiosa y de culto y de los derechos de las personas que profesan una religión.
  6. Profesar una religión constituye un derecho inalienable de cualquier ciudadano. Un derecho que hasta la fecha solo se conculcaba en los regímenes totalitarios. La libertad religiosa es la primera libertad.
  7. A lo largo de la Historia, limitar y atacar la libertad religiosa y de culto ha sido siempre el preámbulo de un deterioro del sistema democrático, cuando no de su desaparición.

Por todo ello exigimos a los diputados, representantes de la soberanía popular:

  • Que garanticen el libre ejercicio de la libertad religiosa y los derechos constitucionales a todos los ciudadanos, también a los que profesan una religión.
  • Que persigan las prácticas restrictivas de la libertad religiosa y de culto y persigan los ataques, las ofensas, las calumnias contra los creyentes y contra los lugares de culto.

Puedes sumarte con tu firma a esta petición por la libertad religiosa que se entregará en el Congreso de los Diputados: pincha aquí y rellena el formulario de adhesión.